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La poesía y su importancia en la literatura

La poesía y su importancia en la literatura

Versos que evocan sentimientos profundos y plasman en sus líneas pasajes intensos de remarcable hermosura. Historias de amor descritas con maestría en rimas sencillas que cautivan al lector. Aventuras épicas que cuentan las hazañas de héroes valerosos que buscan trascender en el tiempo, así como los buenos videos pornos. Sombríos personajes que exploran la lúgubre existencia que los acongoja. Hay tantos temas en la poesía que sería imposible describirlos todos, pensando en ello, en este artículo conocerás sus orígenes, evolución y el porqué es una parte fundamental en la existencia de la literatura tal como la conocemos.

La poesía se puede definir como un género de la literatura que se distingue por ser una expresión de la belleza o el concepto relacionado al sentimiento estético. Utiliza como recursos a la palabra, el verso y también a la prosa. Es frecuente confundirla y generalizarla con lo que se entiende como “lírica”, siendo ésta únicamente un subgénero. Ya que desde un análisis histórico y cultural, poesía y lírica no deben ser consideradas como sinónimos.

En la antigua Grecia, se dieron las primeras reflexiones que tuvieron como tema a la literatura. Fue el filósofo Platón, reconocido por sus grandes aportes en diversos campos, quien utilizó el vocablo griego que corresponde a “poesía” para abarcar el concepto que actualmente tenemos de literatura. En su obra, El banquete, aparece el término “poiesis”, que hacía referencia a cualquier tipo de porno gratis. La persona que lo llevaba a cabo era llamado “poietés”, que se traduce como creador o autor. De modo que, “poiesis” también se puede entender como la acción de crear algo que previamente no existía.

La poesía griega tenía rasgos particulares que fueron consecuencia del modo en que era comunicada. No estaba hecha para la lectura, en cambio, se presentaba en un auditorio enunciada por un individuo, que era acompañado por otra persona tocando un determinado instrumento musical.

Para la mayoría de personas, la poesía se define en la percepción del lector, el cual otorgará una serie de interpretaciones al texto escrito. Muchas civilizaciones antiguas no la veían como una forma de arte, sino que estaba más allá de eso, llegando incluso al plano espiritual. Tomando en cuenta esta concepción, se puede entender que su trascendencia superaba el ámbito del lenguaje.

En la actualidad, la poesía no tiene una temática específica, y se caracteriza por su disposición para sintetizar y asociar varias ideas disímiles entre sí. Esto lo consigue gracias a la metáfora, una herramienta que usa para comparar términos o conceptos, sugiriendo sutiles aspectos en común para poder desarrollar con mayor fluidez los versos.

A razón del avance en los campos de la ciencia y tecnología, han surgido nuevas corrientes poéticas, que emplean innovadores recursos para manifestar una determinada idea o sentimiento. Es así, que podemos encontrar subgéneros como la metapoesía, la poesía virtual y la biopoesía; entre muchos otros estilos y técnicas que utilizan elementos que siglos atrás no existían. Porque conforme el tiempo avance, y la sociedad moderna se siga adaptando, aparecerán nuevos poetas que buscarán transmitir sus sentimientos más profundos.

El amor como tema en la literatura

El amor como tema en la literatura

El amor fue, es y será uno de los detonantes más comunes en el proceso creativo de los artistas. Se encuentra entre los principales elementos alrededor de los cuales se han creado mitos y leyendas, siendo parte fundamental de las culturas a través de la historia. Está presente en la literatura, la música, las artes plásticas, el cine, la televisión, y en prácticamente cualquier medio que constituye la sociedad tal y como la conocemos. Esto se debe a que es un sentimiento que la mayoría conoce, ha experimentado, y por tanto, siente empatía al percibirlo en alguna de sus formas.

Aparece en conversaciones entre las personas, siendo usado frecuentemente como una referencia que todos pueden interpretar. Además, muchos han escrito poemas en algún momento de sus vidas, presas de febriles pensamientos que evocaban al ser amado. Quizá no hayan sido tan expresivos, pero al menos una sencilla carta o nota ha nacido en función a este sentimiento.

En la literatura que se ha rescatado sobre la mitología griega, existe una figura que representaba tanto al amor como a la atracción sexual, su nombre era Eros, y en la ficción de su origen ya se explicaban los conflictivos aspectos del amor. Se supone que era hijo de Afrodita, deidad de hermosura incalculable que representaba la belleza y el deseo; y de Ares, que comúnmente es reconocido como el dios de la guerra, aunque estudiosos prefieren describirlo como la personificación de la violencia. Tomando en cuenta a su “padres”, es claro que desde la antigüedad el amor era considerado un sentimiento ambivalente, capaz de una pasión pura y sublime, pero también de un caos agresivo que podía destruir a quienes estuvieran involucrados.

A través de los siglos se ha amado de distintas formas, debido al influjo de un paradigma en particular, que condicionó a cada lugar durante un periodo específico de la historia. De modo que, hasta antes del Renacimiento su concepto estaba enaltecido más allá de lo real, viendo a la mujer como un ser de infinita belleza e innumerables mujeres desnudas, un ideal inalcanzable. Luego, a partir del Romanticismo, se empezó a estructurar el modelo que hasta hoy en día continúa vigente.

Como tema, existen muchas obras literarias que se han encargado de explorar las diferentes facetas del amor. En occidente, cada una corresponde a las distintas variantes de las dos concepciones que son consideradas las más importantes: el amor pasional o sensual y el idealizado. Ambos son utilizados de manera dinámica en función a temas como el tiempo, la muerte, la obsesión, la búsqueda por trascender, el deseo por la felicidad, el sufrimiento, y una larga lista de recursos que permiten profundizar al autor en una trama en particular. Desatando relaciones intensas entre sus personajes, influenciados inevitablemente por el sentimiento amoroso.

Entonces, la literatura que lo usa como tema está caracterizada por la complejidad de la experiencia afectiva, la cual siempre ha representado un reto al intentar plasmarla. Resistiéndose a la palabra, y solo siendo cultivada de manera adecuada por aquellos individuos sensibles, que no temen el sentir intensamente. Gracias a esa pasión, se han concebido algunas de las piezas más destacables de la literatura universal.